La leche es un alimento básico en la infancia y en todas las edades por diferentes motivos:

a) La calidad de sus nutrientes que resulta óptima para el ser humano
b) La facilidad de su uso en cualquier momento y circunstancia
c) La leche y los productos lácteos resultan agradables a personas de todas las edades y circunstancias vitales
d)
Admite numerosas preparaciones culinarias y se conserva adecuadamente con los métodos disponibles en cualquier hogar

Nutricionalmente, la leche es fuente de proteínas de elevada calidad, grasas, carbohidratos, minerales (especialmente calcio, fósforo y magnesio) y vitaminas del grupo B (tiamina, riboflavina, niacina, folato, B12), D y A.

Los lácteos en la niñez

Evidentemente, la leche y sus derivados son alimentos esenciales para un crecimiento y desarrollo adecuados durante la infancia. De hecho, la leche materna es para los lactantes el único alimento durante la primera etapa de su vida.

Los lácteos en la vida adulta

Precisamente es el adulto de ambos sexos el que se beneficia de las grandes virtudes que los productos lácteos aportan para mantener una dieta equilibrada y saludable.

Los lácteos y los mayores

Hoy sabemos que la calidad de vida y la salud a partir de determinada edad depende en gran medida de la calidad de su dieta. La leche y los lácteos son alimentos que ayudan a fortalecer los huesos, nutren adecuadamente el sistema nervioso y garantizan el recambio de los nutrientes que garantizan el correcto tono muscular.

El calcio es un elemento esencial en nuestra dieta ya que forma parte de la estructura del cuerpo, en especial de los huesos. Es sabido que alcanzar unos huesos fuertes durante la juventud es una garantía para mantenerlos sanos cuando seamos mayores, esto se consigue gracias al calcio de la leche. En cualquier caso, en todas las edades, incluso en las más avanzadas, es posible recuperar el calcio que con la edad vamos perdiendo gracias al consumo de alimentos ricos en calcio como son los productos lácteos (leche, yogures, quesos…). Una curiosidad: no todo el mundo lo sabe, pero el calcio también es imprescindible para el correcto funcionamiento de nuestro sistema nervioso, sanguíneo y hormonal. De este modo, los lácteos son alimentos esenciales a lo largo de toda nuestra vida.

Los lácteos ocupando un lugar preeminente en la rueda de los alimentos